La fotobiomodulación utiliza luz roja e infrarroja de baja intensidad para interactuar con los tejidos y modular diferentes procesos celulares.
En aplicaciones transcraneales se investiga su capacidad para influir sobre el metabolismo energético, la función mitocondrial y diversos procesos relacionados con el funcionamiento cerebral.
Nuestro organismo puede responder a determinadas longitudes de onda de luz. La fotobiomodulación aprovecha esta capacidad natural para estimular procesos relacionados con la energía y el funcionamiento de las células.
La luz roja e infrarroja puede penetrar en los tejidos y producir diferentes respuestas en las células.
Las mitocondrias son las estructuras encargadas de producir gran parte de la energía que necesitan nuestras células.
La citocromo c oxidasa es una de las moléculas que responde a la luz y participa en la producción de energía dentro de las mitocondrias.
Estos cambios pueden favorecer procesos relacionados con el metabolismo, la protección y el funcionamiento celular.
La fotobiomodulación se estudia en diferentes áreas relacionadas con el funcionamiento cerebral, la recuperación y el bienestar. En Sicotecnologia la utilizamos como parte de programas individualizados, de acuerdo con las características y objetivos de cada persona.
Se investiga su posible utilidad para apoyar procesos relacionados con memoria, atención, aprendizaje y funcionamiento cognitivo.
Su acción sobre el metabolismo celular ha despertado interés como herramienta complementaria para apoyar el funcionamiento cerebral durante el envejecimiento.
También se estudia su relación con procesos cerebrales vinculados al estado de ánimo, la energía y el bienestar emocional.
Se investiga como complemento en procesos relacionados con el descanso, el sueño y la recuperación del organismo.
La luz roja e infrarroja también se utiliza en diferentes áreas del cuerpo como apoyo en procesos relacionados con dolor, inflamación y recuperación.
Existe investigación sobre su posible papel como complemento en procesos de protección, reparación y recuperación del tejido nervioso.
El objetivo es favorecer mecanismos naturales relacionados con el metabolismo, la energía celular y la recuperación.
La persona permanece cómodamente sentada mientras recibe la aplicación de luz durante el tiempo establecido para el protocolo. Es un procedimiento sencillo que no requiere cirugía ni anestesia.
Se selecciona el tipo de aplicación de acuerdo con el objetivo establecido.
Se coloca el dispositivo de fotobiomodulación sobre la zona que deseamos estimular.
La luz se aplica durante un tiempo previamente determinado.
Al finalizar, la persona puede continuar normalmente con sus actividades.
La fotobiomodulación utiliza luz de baja intensidad y no produce las temperaturas utilizadas en procedimientos destinados a calentar o destruir tejidos.
La aplicación es no invasiva y generalmente se realiza de manera cómoda, sin agujas, cirugía ni anestesia.
Los parámetros y el lugar de aplicación se seleccionan de acuerdo con los objetivos y características individuales de cada persona.