La estimulación magnética transcraneal utiliza campos magnéticos variables para inducir pequeñas corrientes eléctricas en el tejido cerebral. Mediante la selección de la frecuencia y las áreas de estimulación, es posible modular la actividad de determinadas redes cerebrales de acuerdo con los objetivos establecidos para cada persona.
Las bobinas reciben pulsos de corriente eléctrica que generan campos magnéticos variables. Estos campos atraviesan el cráneo e inducen pequeños campos eléctricos en el tejido cerebral, capaces de modificar temporalmente la actividad de las neuronas en las regiones estimuladas.
Una corriente breve circula por la bobina de estimulación.
La corriente genera un campo magnético que cambia rápidamente alrededor de la bobina.
El campo magnético atraviesa el cráneo e induce un pequeño campo eléctrico en el tejido cerebral.
Según los parámetros utilizados, la estimulación puede modificar la excitabilidad y actividad de determinadas redes neuronales.
A diferencia de la TMS convencional, generalmente dirigida a regiones cerebrales específicas, el sistema utilizado en Sicotecnologia emplea cuatro bobinas dispuestas alrededor de la cabeza para producir una estimulación magnética repetitiva y distribuida.
Mediciones realizadas en septiembre de 2025 con la bobina optimizada registraron campos magnéticos de aproximadamente 16–20 µT en el interior del casco.
Las bobinas se encuentran distribuidas alrededor de la cabeza, permitiendo una estimulación más amplia que la producida por una única bobina focal.
La disposición alternada de las bobinas busca favorecer la interacción de los campos magnéticos dentro del volumen cerebral y una estimulación más distribuida entre ambos hemisferios.
Los pulsos se administran de manera repetitiva y pueden ajustarse en frecuencia de acuerdo con los objetivos establecidos para cada protocolo.
Los campos generados por las diferentes bobinas pueden superponerse e interactuar dentro del volumen cerebral. En Sicotecnologia investigamos si esta configuración puede favorecer fenómenos de sincronización o resonancia y cómo podrían relacionarse con cambios en la actividad cerebral.
Se trata de una línea de investigación y no de un mecanismo clínico demostrado.La estimulación magnética cerebral se investiga y utiliza en diferentes áreas neurológicas y psicológicas. En Sicotecnologia seleccionamos los objetivos y parámetros de estimulación de acuerdo con las características individuales de cada persona.
Se ha investigado la estimulación magnética de redes relacionadas con atención, control ejecutivo, impulsividad y autorregulación.
La depresión constituye una de las áreas con mayor investigación en estimulación magnética transcraneal, especialmente mediante protocolos dirigidos a regiones prefrontales.
Puede emplearse dentro de programas orientados a modular redes cerebrales relacionadas con activación, respuesta emocional y autorregulación.
La investigación estudia su posible utilidad sobre funciones ejecutivas, comportamiento, autorregulación y otros procesos relacionados con el neurodesarrollo.
La neuromodulación magnética se ha estudiado en migraña y diferentes formas de dolor, buscando modificar redes relacionadas con el procesamiento y la regulación del dolor.
También se investiga como herramienta complementaria en procesos de rehabilitación y en funciones como atención, aprendizaje y rendimiento cognitivo.
La frecuencia, intensidad, localización y duración de la estimulación forman parte del protocolo y deben seleccionarse de acuerdo con el objetivo y las características de cada caso.
La persona permanece cómodamente sentada mientras se coloca el sistema de estimulación alrededor de la cabeza. El equipo genera secuencias de pulsos magnéticos de acuerdo con los parámetros definidos para el protocolo.
Se coloca y ajusta el casco de estimulación.
Se seleccionan los parámetros establecidos para el protocolo.
Las bobinas generan los pulsos magnéticos de forma repetitiva.
Al finalizar, la persona puede continuar normalmente con sus actividades.
Nuestro sistema trabaja con campos magnéticos mucho menores que los utilizados en la TMS convencional de alta intensidad.
El procedimiento es no invasivo: no requiere cirugía, electrodos implantados ni anestesia.
Como cualquier forma de estimulación cerebral, debe utilizarse después de revisar las características individuales y posibles contraindicaciones de cada persona.